19 febrero 2018

Sesgos de inteligencia.


Lo más importante sobre los sistemas inteligentes y de aprendizaje automático que estamos construyendo es que si los datos que utilizamos están sesgados, los sistemas inteligentes también estarán sesgados. Y esto puede ser un problema con casi todo: cuando calculen a quién concederle una hipoteca, la calificación de crédito de una persona o incluso en algunos sistemas que ya se están vendiendo en entornos judiciales, para calcular la tasa de reincidencia.

29 enero 2018

Volver al pasado.

(…) He entendido mejor por qué antiguamente la gente cuidaba a los animales: porque les eran útiles. Sólo los sacrificaban cuando eran viejos, para comérselos. Yo ya no podría matar a una gallina: no sería algo útil, ni práctico. La gallina te da huevos, más huevos al cabo de un mes que su propio peso… Sencillamente estaría mal matarla. Lo mismo con las cabras: si puedes ordeñarlas, sacrificarlas es casi una blasfemia.

Me encontraba en completa soledad, así que los animales eran mis amigos. Les hablaba de vez en cuando. Cambié un poco mi forma de verlos, porque habíamos pasado por muchas vicisitudes juntos. Tenía claro no les trataría como al resto de animales.

– Pavel Sapozhnikov, historiador
antes de que en un ataque de ira decapitara una
de sus cabras y clavara su cabeza en una pica


Parece que a un ruso se le ocurrió vivir casi un año como en el siglo X.
El resultado, no los soprenderá.





Visto en Microsiervos.

11 enero 2018

Naturaleza Divina

“Aunque uno no se libre hasta donde es posible de las servidumbres inútiles y evite las desgracias innecesarias, aún le quedarán por vivir esa larga serie de sucesos que son los que de veras ponen a prueba la fortaleza del hombre: las enfermedades incurables, la muerte, la vejez, el amor no correspondido, la amistad traicionada, la mediocridad de la vida (menos extensa que nuestros proyectos y más aburrida que nuestros sueños), en definitiva, todos los males causados por la naturaleza divina de las cosas”

Memorias de Adriano. 

11 diciembre 2017

Palabras terminales

“Si algo sabemos los escritores es que las palabras pueden llegar a cansarse y a enfermarse, como se cansan y se enferman los hombres o los caballos. Hay palabras que a fuerza de ser repetidas, y muchas veces mal empleadas, terminan por agotarse, por perder poco a poco su vitalidad. En vez de brotar de las bocas o de la escritura como lo que fueron alguna vez, flechas de la comunicación, pájaros del pensamiento y de la sensibilidad, las vemos o las oímos caer corno piedras opacas, empezamos a no recibir de lleno su mensaje, o a percibir solamente una faceta de su contenido, a sentirlas como monedas gastadas, a perderlas cada vez más como signos vivos y a servirnos de ellas como pañuelos de bolsillo, como zapatos usados”.


1981