12 diciembre 2008

El Bachural Publica: La noche del estreno

Debido al éxito sinecuanon (como me gusta esa palabra que no sé escribir), de la primera entrega de Tiresías, el afamado escritor publicado por el blog decidió escribir un cuento en exclusiva para los lectores del blog, con el fin de ver sus reacciones, buscando llegar a lo mas hondo de sus sentimientos llevandolos a la alegría absoluta, o dejarlos casi al borde del suicidio.... (Ojo.. que si se matan se joden, porque vieron que eso de yo voy, vengo la luz un rato, y después vuelvo no va... si uno ve la luz.. se va... y se fue, y cagó. ), el mismo cuenta con elementos fundamentales para ser publicado básicamente, que sea lindo, que sea corto, y que venga con una foto.

Cumplidos estos requisitos... y sumado al hecho que desde la primer entrega del bachural publica no han dejado de sonar nuestros teléfonos, quizás por las deudas que mantengo con diversos entes públicos, ya que ningún lector del blog tiene el teléfono de casa, es que se publica la segunda historia de este premiado escritor.

Enjoy compadre!.


LA NOCHE DEL ESTRENO



Ross creía en los números y en las cifras, también creía que su esposa perdía el tiempo. Sophy no era la mujer que solía ser, y el vecindario que su esposo había escogido no la conformaba. El decía que estaba acorde a lo que podían pagar, dado que vivían solamente de su salario; Sophy llegó a sospechar que lo hacía para alejarla del ballet. Cada vez que se oían gritos desde afuera esperaba el comentario ácido de su marido, y sin que el la viera ponía un gesto de fastidio. Esa era su única forma de expresar el descontento.

Sophy se encontraba ensayando una obra para el mes entrante, y por alguna razón no lograba concentrarse. Ross sospechaba algo, y en el desayuno, apurado, la interrogó. Sophy le mostró las hojas procurando al menos ser atendida, y el, de manera estúpida reveló que no era más que una secuencia de números con un orden regular. “Algo simple de entender” dijo sin revisar la primer hoja en su totalidad. Ella con un gesto de repugnancia cerró sus papeles y se prometió nunca más enseñarle cualquiera de sus cosas. Antes de que pudiera levantar la vista Ross ya se había retirado, con aire triunfal y una inmunda sonrisa, digna de alguien que cree entender como funciona el mundo.

Por fin sola miró la foto de su esposo con el título de ingeniero y maldijo su vida y todo lo que puede maldecirse en un momento así. Enseguida pareció notar que toda la sala estaba distribuida como alabando aquella imagen. Súbitamente dejó de oír los gritos de la calle y percibió el sonido del silencio, desesperante como un ahogo. Giró lentamente sobre sus pies descubriendo cada señal, y con rostro de asombro pareció entender finalmente cual era el orden las cosas.

Al caer la noche Sophy corrió a buscar sus papeles y los abrió en la cuarta hoja. Estaba intranquila, casi no podía controlar sus manos. Allí vio como después de un giro completo debía saltar hacia el frente de la escena por primera y única vez. Estaba eufórica. Su marido era más imbécil de lo que creía, siempre lo había sospechado. La supuesta secuencia regular se interrumpió con su salto al frente de la escena. Era perfecto, celestial. Cualquiera lo habría notado, luego de seis repeticiones un movimiento diferente.

La noche del estreno creyó ser la mujer más feliz de la tierra.

Estaba expectante, como si fuera su primera vez. Procuró ser clara en el movimiento de la cuarta hoja y con rebeldía se dirigió al frente. Los pasos retumbaron en las tablas. Sus músculos se llenaron de sangre surgiendo bajo el vestido rosa. Sus piernas sostuvieron algo más que su cuerpo mientras la pasión y la armonía se confundían en un mismo fuego. Apretó fuerte los dientes y dejó entrever una oscura sonrisa que solo ella logró apreciar. Su rostro era de satisfacción, y en silencio no dejó de agradecerle a su marido por hacerla tan feliz. El sudor en el rostro reflejó cada una de sus líneas. Sus ojos brillaron. Creyó nunca haber bailado tan bien. La sangre tardó en retirarse de sus muslos, Sophy sintió sus piernas entumecidas y mientras las masajeaba se sintió correspondida. Sentada en un rincón tardó en recuperarse, su respiración insistía en mantener el ritmo de la cuarta hoja. Aún podía percibir los latidos en cada sector de su cuello. Había sido una noche intensa.

Mas tarde, en su casa, Ross intentaba demostrar lo rentable que resultaba aplicar las matemáticas a la vida cotidiana, “es un perfecto ahorro” decía. Antes de dormirse, mientras analizaba las gráficas de la bolsa de Nueva York comentó: “las secuencias tienden a repetirse, solo hace falta un punto que las detenga, y ellas solas comienzan a andar de nuevo”.

Sophy deseó mas que nada en el mundo estar dormida y despertar lejos de aquel tipo.


Tiresias.

16 comentarios:

Fd dijo...

la veo a sophy.

inusual post

bienvenido

muy bien escrito

HUGO dijo...

Esta shopy es un encanto.

Ferchu dijo...

Realmente muy bueno.

Ferchu dijo...

Realmente muy bueno.

Emiliano Orlando dijo...

Qué bueno! Extrañaba ya posts suyos,

Orlando.

Sherezade dijo...

Sophy tambn desea.... lo ves??

INSTANTES dijo...

GRANDES SALUDOS DE FIN DE SEMANA!!!!

Mariela Torres dijo...

¡Pobre Sophy!

Sí, un cuento que llega a mis sentimientos.

El Informante dijo...

Realmente muy bueno. Te lo digo como lector y escritor. Es muy bueno ese literato.

La candorosa dijo...

Excelente cuento.

Sophy debería haber quedado soltera, dedicándose a la danza...

Las bailarinas y los ingenieros no se llevan muy bien!! ja!

Saludos!!

ChaPa ((( 22 ))) dijo...

Me calentó man...



ChaPa ((( 22 )))

GABU dijo...

La verdàt que ante un ser tan enteramente especulativo cualquiera quisera estar lo màs lejitos posible...

P.D.:Y la palabreja se escribe: "sine qua non" (el latìn a veces garpa) ;)

BESITOP

Sherezade dijo...

... a veces dicen más q un exceso de palabras.

Staff de Bla Bla Bla dijo...

Jajajajaj a Chapa le calienta hasta un pato con cría...

Jajajajaj, no podemos parar de reirnos...

Celes dijo...

estás escribiendo cosas muy largas y yo cada vez estoy más pajera asi que de nuevo... no lo leí

=P

Rencoroso dijo...

Noticia buena y mala.

La buena: parece que el cuento gustó mucho entre tus lectores, y me inclyo.

La mala: la de arriba.

Saludos.