28 junio 2010

El mate y los bizcochos

Gracias a Su por su correo que ahora vamos (o voy mejor dicho) a compartir con uds.
Seguramente esta la escribió Esopo


Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia.


Dos leones huyeron de un zoológico. En la huída cada uno partió con rumbo diferente.
Uno fue para el monte y el otro para el centro de la ciudad.
Los buscaron por todos lados y nadie los encontró.
Después de una semana y para sorpresa de todos, volvió el león que había rajado al monte.
Regresó flaco, famélico y afiebrado.
Fue reconducido a la jaula.

Pasaron tres meses y nadie se acordó del león que había ido para el centro de la ciudad hasta que un día el león fue recapturado y llevado al zoo.
Estaba gooooordo, sano, desbordante de salud.
Al ponerlos juntos, el león que huyó para al monte le pregunta a su colega:
-¿Cómo estuviste en la ciudad tanto tiempo y regresás tan bien de salud?
Yo que fui al monte y pese a la época de veda, no hay un solo bicho para morfar.
Cagado de hambre, decidí entregarme.

El otro león le explicó:
-A mí me pasó todo lo contrario. Estoy en Uruguay, me dije, voy a un lugar donde difícilmente me busquen y me escondí en la Intendencia.

Cada día me manducaba a un funcionario y nadie advertía su ausencia.
-¿Y por qué te pescaron? ¿Se acabaron los funcionarios?
- Nada de eso... Los funcionarios públicos nunca se acaban. Sucede que cometí un error gravísimo.
Ya había comido a 20 Asesores, 8 Directores, 5 Coordinadores, 22 Secretarias Privadas, 20 Gremialistas, 15 Jefes de Hogar, y nadie notó que habían desaparecido.


Pero el día que me comí al Ordenanza que se encarga de servir los bizcochitos y el mate..... se pudrió
todo!!!!!

1 comentario:

Hugo dijo...

Hay gente que es indispensable.