16 mayo 2012

Toda alegría es un olvido momentáneo

Toda alegría no es más que un olvido momentáneo de la tragedia esencial de la vida. Puede uno reírse del cuento de los supositorios, pero este es apenas un descanso en el camino. Uno juega, retoza y refiere historias picarescas, solamente para no recordar que ha de morirse. Ese es el sentido original de la palabra diversión: apartar, desviar, llamar la atención hacia una cosa que no es la principal. 

Conversar acerca de estos asuntos es considerado de la peor educación. Los comerciantes se escandalizan, las personas optimistas huyen despavoridas, los maximalistas declaran que la angustia ante la muerte es un entretenimiento burgués y los escritores comprometidos gritan que la preocupación metafísica es literatura de evasión.

Instrucciones para abrir el paquete de jabon Sunlight
El Libro del Fantasma
Alejandro Dolina

2 comentarios:

El Gaucho Santillán dijo...

Sabias palabras.


Un abrazo.

GABU dijo...

"Uno juega, retoza y refiere historias picarescas, solamente para no recordar que ha de morirse."

Tristísimo pero tan real que asusta!!!

¡¡EL NEGRO DOLINA ES UN MASTERRRR!!!

BESUGOS